viernes, 27 de mayo de 2011

lluvia

Con la mirada bajada, y la angustia reflejada seguía caminando, sin rumbo a ninguna parte.
No sabía donde iba, sólo que no podía parar.
Necesitaba alejarse de todo lo que la rodeaba. Desconectar.
La soprendieron unas gotas que caían poco a poco. Ahora si que no había motivos por los que no dejarse llevar.
Y lloró. Lloró sola. Necesitaba un abrazo más que nuca. Pero ese abrazo no llegó.

Y se mezcló entre las sombras negras que había alrededor.

Piensa que existen personas transparentes que alomejor necesitan que les ayudes a recobrar el color que tenían.

No hay comentarios: