Momentos en los que quieres gritar, pero ni salen palabras. Quieres llorar pero no hay lágrimas. Quieres cerrar los ojos y despertar, pero no hay sueño.
Días donde descubres qué es lo que siempre estará ahí. Y lo que no. Lo que te acompañará en el camino y lo que sólo ha estado adornando.
Días donde te descubres a tí mismo. Sacar fuerzas de donde no las hay, intentar superar obstáculos.
Me voy contenta por no haberme rendido. Por intentar buscar un rayo de sol entre tanta nube negra.
El sol no le encontré, pero he descubierto quienes son los que están dispuestos a ayudarme a buscarlo de nuevo.
HOY NO habrá más lágrimas.
Sólo satisfacción por contar con gente tan grande que te acompaña en éste viaje que es la vida.
1 comentario:
Ningún mar en calma hizo experto a un marinero
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